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Hanoi
Imagínate una ciudad donde la elegancia exótica de la antigua Asia se combina con la dinámica de la nueva Asia, donde el encanto medieval y la modernidad coexisten, y la gracia oriental y el ritmo de París se fusionan: Hanoi es el lugar donde la imaginación se convierte en realidad.
Si la frenética Saigón es el corazón comercial de Vietnam, entonces la apacible, verde, e histórica Hanoi es la tranquila alma intelectual del país.
Sus bulevares frondosos, serenos lagos y blanca arquitectura colonial francesa establecen la escena donde turistas y lugareños por igual parecen dedicarse a sus actividades a un ritmo agradablemente civilizado.
La ciudad es la capital administrativa del país, y aunque su metrónomo político todavía late a un ritmo comunista, posee un enfoque moderno que se refleja claramente en la oportunidad que brinda a los turistas de disfrutar de su rico y variado patrimonio.
Atraídos por el misticismo y la historia del lugar, nos alojamos en el Hanoi Elegance 3, un moderno y lujoso hotel ubicado en el centro del casco histórico.
Un día típico aquí comienza con un paseo por el distrito central de Hoan Kiem, en las inmediaciones del Lago Hoan Kiem, un sitio de gran actividad cuando sale el sol, tanto con los practicantes de tai-chi, como con los deportistas que salen a correr.
Al noroeste del lago se encuentra el legendario Barrio Viejo, o casco antiguo, con sus calles sinuosas y cientos de desordenadas tiendas, posadas, galerías y lugares para comer.
Los turistas adoramos este lugar y los lugareños lo saben, por lo que sus establecimientos permanecen abiertos mucho tiempo después de que los demás han cerrado sus puertas en otros lugares de la ciudad.
El distrito de Ba Dinh, al oeste del lago, es el lugar para buscar un poco de iluminación histórica, con bellezas dignas de admirar como el Mausoleo y el Museo Ho Chi Minh, el Templo de la Literatura y la Pagoda Uno de los Pilares.
El Mausoleo Ho Chi Minh es la atracción número uno de la ciudad. Ten en cuenta que no se puede hablar, ir de pantalones cortos o cualquier otro signo de falta de respeto, mientras que las fotografías sólo se permiten desde el exterior, en la gran plaza Ba Dinh.
El Museo de Ho Chi Minh posee una colección de cartas y órdenes militares que explican la evolución del Partido Comunista desde las primeras épocas hasta la actualidad, así como varios otros elementos posmodernos integrados con la historia de la vida vietnamita y la lucha de su país.
También visitamos el Templo Ngu Xa, que posee la mayor estatua de Buda de bronce en Vietnam, el Museo de Historia de Vietnam, con una rica colección de hallazgos arqueológicos, y el Templo Ngoc Son, sentado en una isla en el extremo norte del lago Hoan Kiem.
Los restaurantes en Hanoi tienden a centrarse alrededor de la gastronomía vietnamita, china y europea, especialmente francesa e italiana. Si quieres probar los auténticos sabores locales como el Pho Bo (sopa de carne con fideos de arroz) y el Pho Ga (sopa de pollo con fideos de arroz), ve al casco antiguo.
Gia Phố Truyen, en 49 Bat Dan, es el restaurante ideal para probar el Pho Bo original, que debe verse oscuro y opaco como un río. Si bien algunos lugares intentarán servirte un Pho débil y casi transparente, aquí no solo probarás el auténtico sino que al hacerlo entenderás por qué algunas personas no pueden empezar el día sin una taza de él.
A la noche, Hanoi es una ciudad animada, con bares, restaurantes y clubes nocturnos. Asegúrate ir al Teatro de Títeres del Agua, un espectáculo para todas las edades donde quedamos encantados con las payasadas de los monstruos marinos, remeros y hadas, y la extraordinaria habilidad de los titiriteros.
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